El mejor enduro del planeta aterrizó por segundo año consecutivo en el Pirineo catalán. El pueblo de Oliana quedó impregnado durante un fin de semana del rugido y el gas de las motos dejó una huella incapaz de poder borrarse. El Moto Club del Oliana organizaba, después de la escisión del Moto Club Segre, la segunda cita del Campeonato del Mundo. Los mejores pilotos se dieron cita en una localidad entregada al mundo del motor que se vistió de gala para recibirlos con todos los honores.
El espectáculo estaba garantizado después de la emocionante primera cita vibrante en Sicilia. Todas las miradas estaban puestas en el siete veces campeón del Mundo y actual líder de la general de EnduroGP, Josep Garcia.
El piloto barcelonés del Red Bull KTM Factory Racing corría en casa y eso siempre es un punto a favor, pero que a su vez le pone más presión delante de sus familiares y amigos. El año pasado ya demostró su reinado en este mismo escenario y buscaba reforzar su liderato. Entre los 144 corredores de 18 países también destacaban los nombres de Steve Holcombe, Andrea Verona, Zach Pichon o Brad Freeman. El objetivo estaba claro, arrebatar el triunfo a Garcia. El circuito diseñado por la organización prometía disfrutar del enduro del bueno con tres especiales cronometradas: un Cross Test, un Enduro Test y una Xtrema, diseñadas para poner a prueba todas las habilidades de los participantes.